Testimonio de Mario, Canarias. Víctima de los antipsicóticos.

Resumen.

Mario ha tomado antipsicóticos durante unos cinco años.

La medicación que tomé los últimos 3 años es Trevicta 525 mg, suspensión inyectable lib prol 2.625 ml (paliperidona 525 mg/jer 1 inyectable intramuscular.)

TESTIMONIO DE MARIO.

Me considero víctima de la psiquiatría. He estado tomando antipsicóticos durante más de 5 años. Los últimos tres años y ocho meses de forma contínuada en forma de inyectable. El inyectable, una inyección cada 3 meses es una forma violenta que se usa para obligar a los pacientes a drogarse. Y con el que la industria farmacéutica consigue mucho dinero. Unos 5000 euros al año por paciente. Sufro la violencia de mi psiquiatra e incluso de mi familia. Si no me pongo el inyectable me encierran en el hospital con la ayuda de la policía, hasta que ceda y vuelta a empezar. He sido encerrado en el Hospital estando bien psicológicamente sólo por no tomarme lo que ellos llaman medicación. Recuerdo por poner un ejemplo de como ha sido mi vida, que antes de un encierro un mes en un hospital psiquiátrico yo había conocido a una chica, llevaba varios meses con ella y con una relación como novios. Tenía una relación normal y bonita con ella, me dedicaba a disfrutar del verano, hacía yoga y en general mi estado de salud mental era aceptable. Nada justificó ese ingreso. Sólo que no me tomaba lo que ellos llaman medicación.

Desde el verano del 2019, después de más de cuatro años tomando antipsicóticos tengo espamos en la cara. Tengo discisnesia y distonia. Tengo un fuerte dolor en la barbilla y en un lateral de la cara y dolor muscular en el 40 % de la cara. La discisnesia son espamos en la cara, aunque pueden dar en las piernas o en las manos y la distonia son espamos violentos en mi caso en la cabeza en donde toda la cabeza convulsiona de repente, en mi caso de arriba a abajo. Tengo problemas de concentración. Y a veces hablo con dificultad. También he tenido espamos en las rodillas durante meses, todos los días. Otros síntomas que he sufrido son acatasia, es un auténtico infierno sufrirla, e insomnio. Y por supuesto problemas de memoria a corto plazo y a largo plazo. Desde que tomo los antipsicóticos podría decir que mi capacidad intelectual ha disminuido. Tengo mucha menos capacidad para estudiar y hasta diría que mi coeficiente intelectual ha disminuido drásticamente, He pasado de ser un licenciado universitario exitoso a ser una persona que a día de hoy no sería capaz de sacar ni una sola asignatura de una carrera universitaria. Y todo eso se lo debo a los antipsicóticos. No se engañen. No es debido a ninguna enfermedad mental.

Los antipsicóticos no tienen ningún efecto terapéutico en ninguna persona, nunca hubo un descubrimiento científico que demostrase su carácter beneficioso o terapéutico. Simplemente publicaron unos artículos en periódicos de Estados Unidos en 1954 diciendo que los antipsicóticos eran maravillosos y que curaban a las personas de sus delirios y de sus alucinaciones. Diciendo que las personas que los tomaban volvían a la normalidad. Todo mentira. Los psiquiatras sabían que los delirios, las obsesiones e incluso las alucinaciones seguían en los pacientes a pesar de tomar antipsicóticos. Los antipsicóticos al igual que otras drogas psiquiatricas son un producto de marketing y un gran fraude por el que se encierra a las personas usando a la policía, por no tomarlos. El 98 % de los psiquiatras dicen que son buenos. Mienten. El 2 % reconocerá que no sirven para controlar los pensamientos pero que su uso es terapéutico porque relajan a las personas. También mienten. El antipsicótico deteriora todas tus capacidades intelectuales, te provoca apatía y impide que puedas estudiar o trabajar con normalidad. Todos esos malos estados los psiquiatras lo atribuyen a tu enfermedad mental, pero en realidad el malestar es provocado por el propio antipsicótico. La mayoría de las personas que los toman no estarían apáticos si no tomasen esos antipsicóticos.

La psiquiatría es una pseudociencia, y muchos psicólogos se han vuelto cómplices de la violencia psiquiátrica.

Me dedico a investigar sobre el efecto de las drogas psiquiátricas sobre las personas, y he encontrado estudios que afirman que los antipsicóticos, los antidepresivos y las benzodiacepinas producen demencia. Creo que la sociedad y la profesión médica en general no le dan la suficiente importancia a estos estudios. Ni hay una buena concienciación al respecto. Creo que el hecho de que la mayoría de la población crea que los medicamentos psiquiatricos son buenos para los pacientes se debe al potente marketing de las farmacéuticas. Al final es como si se tratase de religión. La gente tiene la creencia que los medicamentos psiquiátricos son buenos pero eso nunca se ha demostrado científicamente, en ninguno de los tratamientos para ninguna de las enfermedades mentales. Las drogas psiquiátricas no son más que vulgares drogas legales.

Creo que los tratamientos para personas con problemas emocionales deben ser libres y sin coacción y que a nadie se le debe obligar a tomar drogas psiquiátricas. El Estado Español ejerce la violencia, la psiquiatría ejerce la violencia, la policía ejerce la violencia y violan los derechos humanos de los pacientes psiquiátricos.

Por último decir que he leido a Joana Moncrieff y que ella dice que el 20 % de las personas que toman antipsicóticos acaban padenciendo discisnesia y que la discisnesia indica que el cerebro y el sistema nervioso han colapsado por lo que la persona acabará padeciendo discisnesia para toda la vida y después demencia. Si ha llegado leyendo hasta aquí. Que lo sepa. Si es usted político quiero decirle que su inacción y probablemente su punto de vista sobre los enfermos mentales le hace complice de la violación de los derechos humanos por parte de la psiquiatría. Encerrar a una persona en un centro psiquiátrico en contra de su voluntad es algo tan aberrante como practicar la esclavitud.

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