Testimonio de Jéssica. Cuidadora de su madre anciana.

RESUMEN.

«Jessica de nacionalidad Colombiana, cuidadora de su madre con diabetes hace más de 19 años, «diagnosticada» con demencia frontotemporal después de un coma hipoglicémico. Después de 15 años tomando drogas psiquiátricas, que empeoran su salud física y mental, años tras año, con síncopes, pérdida de lateralidad, agresividad, alucinaciones, apnea del sueño, glaucoma, entre otras, mi madre mejoró su salud dejándolas. Ahora su calidad de vida ha mejorado con una buena alimentación y sin drogas psiquiátricas. Mi madre tratada con dieta alimenticia, suplementos vitamínicos, aceite de coco, extractos de plantas medicinales, actividad física, mental, ocupacional, emocional, desde hace más de 4 años no utiliza ningún fármaco psiquiátrico, ni siquiera insulina para la diabetes.»

TESTIMONIO INTEGRO.

Soy Jéssica de nacionalidad colombiana, hija y cuidadora de Blanca quien tiene 76 años, a quien cuido desde el año 2001, mi madre a la edad de 57 años, en enero de 2001, estuvo en estado de coma hipoglicémico por varios días, del cual y pese a todos los pronósticos médicos, logró despertar, desde antes de salir del hospital fue medicada con fármacos psiquiátricos y con continuidad de uso en casa de estos fármacos (haloperidol, carbomezepina, clozapina).

Al regresar a casa empezó a presentar bruscos cambios de comportamiento, de humor, su vocabulario y fluidez verbal disminuyeron y cambiaron notablemente, agresividad verbal y física, ansiedad, antes tales estados de comportamiento, se llevó a control médico y le hicieron ajustes y cambios a la medicación y el comportamiento lo achacaron a daños debidos al estado de coma hipoglicémico,  al punto que me dieron autorización de institucionalizarla en un centro para manejo de pacientes psiquiátricos, en el que estuvo unos pocos meses, pues mi madre empezó a manifestar los malos tratos que allí le daban y que la acostaban a dormir a las 4 de la tarde, así que la retiré de allí y de nuevo la llevé a casa, pero su agresividad y cambios de comportamiento continuaron, por lo que la llevé a control médico en agosto de 2001 y le hicieron una Clínica de memoria, en la que la asistieron varios especialistas y salió diagnostica con demencia orbitofrontal asociada al comportamiento, y con el protocolo farmacológico con el que continuaría, y así estuvo durante más de 15 años, en los que también tuvo dos estudios más de Clínica de Memoria, en la que corroboraban demencia, y el tratamiento farmacológico en el que fueron cambiando dosis y tipos de fármacos, y controles por el servicio de salud por psiquiatría, neurología, y demás especialidades, que fueron interviniendo y recentando y ajustando dosis y fármacos, durante estos 15 años mi madre fue a peor, en todos los sentidos.

Llegué a tener miedo de mi madre, por sus expresiones y comportamientos, por su agresividad, las palabras que utilizaba, las miradas y gestos, que me hacían sentir y pensar que podría literalmente matarme con un cuchillo, pues ya no era mi madre, a medida que pasaba el tiempo, eras menos la madre que conocí, a lo que yo acudía a los controles médicos, y la respuesta de ellos era que su comportamiento se debía a su demencia, y de nuevo mayores dosis o nuevos fármacos. En 2012 solicité la interdicción para mi madre, así que además de su hija y cuidadora, soy su curadora ante la ley, aunque mi madre no tiene pensión, ni subsidios, ni auxilios de ningún tipo, he sido y soy gracias al Cielo, quien la cuido y sostengo y la proveo de todo lo que requiere, estuve los primeros 3 años sin trabajo, así que pasé de todo para poder sostenerla y sostenerme, luego trabajé 15 años en el sector financiero, el año pasado me despidieron del trabajo sin indemnización por no informar que tenía una fundación y eso que era una fundación sin ánimo de lucro, hoy en día me dedicó junto con Angela Torres, a difundir la forma de mejorar de forma natural y sin fármacos (terapia alimenticia que diseña Angela), a orientar a los cuidadores de personas diagnosticadas con estas supuestas enfermedades y somos activistas con CCHR y trabajamos por redes sociales.

Durante esos 15 años de fármacos, a mi madre le empecé a ver como si estuviera drogada, adormilada, con síncopes, diarreas, nuevas patologías como apnea del sueño central y obstructiva, insuficiencia renal en estadio III, glaucoma de ángulo estrecho en ambos ojos, problemas de mácula y cataratas, alucinaciones, agresividad, insomnio, cambios de comportamiento, de humor, de personalidad, ideas de muerte y suicidio, ansiedad, desubicación en tiempo y espacio, pérdida de fluidez verbal, mutismo, pérdida de memoria inmediata, confusión, irascibilidad, pesadillas, gritos nocturnos, rigidez, calambres, pérdida de la lateralidad, dolores de cabeza, problemas cardio vasculares, anémica, problemas de triglicéridos,colesterol, ácido úrico, empeoramiento de la diabetes mellitus. Pérdida de habilidades para auto cuidado en ducha y aseo, pérdida de habilidades para actividades básicas que antes realizada (cocinar, ir a la tienda, contestar el teléfono, manejo del dinero, etc.)  Pérdida de control de esfínteres. Polifarmacia. No pude dejarla sola, tuve que contratar quien la acompañara y me ayudara a atenderla, mientras yo iba a trabajar.

Mi vida se convirtió en un sin vivir, pues en cualquier momento podría desmayarse, de hecho tuve varias urgencias por ello, estuvo hospitalizada, pero ningún médico me daba explicación al por qué de sus síncopes, pese a los estudios y exámenes que le realizaban, así estuvo por un año (2016) antes que yo le quitara los fármacos, pues por casualidad, en una de esas ocasiones, no hubo Risperdal en el servicio médico, así que las pastillas que quedaban en casa, se las repartí, es decir, que se rebajó la dosis, y entonces dejó de desmayarse, lo que me causó curiosidad y entonces entré a Internet a buscar sobre el Risperdal, que mi madre llevaba tomando por 15 años, y encontré que produce hipotensión ortostática y otros efectos secundarios, e hice lo mismo para los demás fármacos que para ese entonces mi madre estaba utilizando, con la gran sorpresa que todos tienen graves efectos secundarios, entonces empecé a rebajarla las dosis y notar como cambiaba o estaba más despierta o más alterada, le comenté al psiquiatra sobre lo que supe del Risperdal y que eso era lo que estaba ocasionado nos síncopes en mi madre, le llevé textos impresos a, respecto, y no me hizo caso, me dijo que el médico era él, y que los textos de Internet no eran ciertos, que era información falsa, de igual forma hablé con el neurólogo, y la respuesta fue igual y que entonces cambiara de médico.

Ante lo anterior y como todo se lo achacaban a su demencia e incluso llegaron a diagnosticarla como Alzheimer y con síndrome bipolar afectivo, me di a la tarea de buscar información y ayuda por Internet, en grupos de cuidadores de padres con Alzheimer, y allí conocí a con quien hoy trabajamos juntas, Angela Torres, que mejoró a su madre con alimentación, suplementos vitamínicos, aceite de coco, e implementé lo mismo para mi madre, y gracias al Cielo mi madre está muchísimo mejor, ya no depende de fármacos para dormir, ni para vivir, como me lo hacían ver los médicos. Así que a finales de febrero de 2017 le quité los fármacos de un día para otro, si presentó grados de abstinencia, pero lo pude manejar gracias al Cielo entero.

Tratada con dieta alimenticia, suplementos vitamínicos, aceite de coco, extractos de plantas medicinales, actividad física, mental, ocupacional, emocional, oración, desde hace más de 4 años no utiliza ningún fármaco psiquiátrico, ni siquiera insulina para la diabetes, ha mejorado notablemente en su fluidez verbal, ubicación de tiempo y espacio, movilidad, sueño, ha salido del programa de pacientes crónicos de diabéticos y renales, mejor actividad motora, mejoría en la memoria inmediata, prácticamente han desaparecido las alucinaciones y las pesadillas y gritos nocturnos.

Quedó con secuelas, que sumadas a su personalidad, hacen que sea en ocasiones muy difícil de manejarla. Mi madre tiene pérdida del manejo y control de las emociones, puede y ha intentando auto lesionarse, ideas de muerte y suicidio, desinterés por todo, desmotivación total, pérdida de análisis de las expresiones de los demás y de ella misma, continua agresividad, depresión, cambios bruscos de humor, permanente expresión del rostro de molestia y tristeza, falta de conciencia y aceptación sobre sus limites por la edad y los daños generados por los fármacos, repetición de palabras, problemas con la memoria inmediata, podría perderse si sale sola a la calle, pérdida de habilidades para cocinar y cuidar de si misma por si sola, pérdida de habilidades para asearse correctamente, en las mañanas y en las noches cambios muy bruscos de humor y desubicación en tiempo y espacio. Deseos por comer a toda hora e irascibilidad si no se le sirve comida a tiempo.

Además y aunque está controlada, quedó con el glaucoma de ángulo estrecho en ambos ojos, la insuficiencia renal y la apnea del sueño central y obstructiva y la diabetes se tiene controlada pero sus cambios de humor bruscos le afectan mucho.

Actualmente solo asiste a control de medicina general, odontología, oftalmología y optometría, no vamos a ninguna otra especialidad.

Ante la mejoría de mi madre, en diciembre de 2017, quise darla a conocer al director del instituto de envejecimiento de Colombia, que casualmente, fue uno de los geriatras que firmó el diagnóstico de mi madre, de demencia orbitofrontal asociado al comportamiento y del protocolo farmacológico, así que solicitamos cita con este médico geriatra, fuimos con Angela y con mi madre, y una vez le expuse sobre la forma en que mi madre había mejorado, sobre sus cambios para bien, su respuesta fue decirme que mi madre no tenía ninguna demencia, que por eso era que mi madre estaba bien, a lo que casi caigo para atrás, pues el mismo médico que etiquetó a mi madre con demencia, que firmó el diagnóstico, la sentencia para mi madre y para mi, pues ha sido un infierno, me estaba diciendo en mi cara que mi madre no tenía demencia, 15 años con fármacos psiquiátricos y me dice que no tenía demencia, podrán imaginar lo que sentí, este médico, si así se le puede llamar, nos sacó rápidamente de su oficina y que si le llevábamos 100 casos documentados de mejoría, podría darnos otra cita.

Mi pregunta, es ¿quien va a devolver, restaurar la salud mental de mi madre?, ¿quien y con qué van a pagar todo lo que he sufrido todos estos casi 20 años? pues aunque mi madre está mucho mejor, tiene calidad de vida, no puede ni debe vivir sola, es dependiente, y manejar su falta de control de emociones, su agresividad, sus cambios de ánimo y demás, es realmente difícil, es un sin vivir.

Justicia, justicia, justicia, para los que etiquetan y condenan con estas supuestas enfermedades, y para nosotras, sus cuidadoras, pues en mi caso, ni siquiera he tenido apoyo familiar como debiera ser. Justicia, justicia, justicia.

Un cordial saludo y muchas bendiciones.

Jéssica.

1/ Cuánto tiempo estuviste tomando drogas psiquiátricas: 

Mi madre Blanca, las estuvo tomando por más de 15 años.

2/ Cómo estabas antes de tomarlas: 

A mi madre le suministraban fármacos psiquiátricos desde antes de salir de la hospitalización por el estado de coma, así que desde que regresó a casa después de salir del hospital, empezó a presentar cambios de comportamiento, agresividad, cambios en el sueño, y a medida que pasaban los meses y años, siguió empeorando.

3/ Cómo estabas mientras las tomabas:

Drogada, adormilada, con síncopes, diarreas, nuevas patologías como apnea del sueño central y obstructiva, insuficiencia renal en estadío III, glaucoma de ángulo estrecho en ambos ojos, problemas de mácula y cataratas, alucinaciones, agresividad, insomnio, cambios de comportamiento, de humor, de personalidad, ideas de muerte y suicidio, ansiedad, desubicación en tiempo y espacio, pérdida de fluidez verbal, mutismo, pérdida de memoria inmediata, confusión, irascibilidad, pesadillas, gritos nocturnos, rigidez, calambres, pérdida de la lateralidad, dolores de cabeza, problemas cardio vasculares, anémica, problemas de triglicéridos,colesterol, ácido úrico, empeoramiento de la diabetes mellitus. Pérdida de habilidades para auto cuidado en ducha y aseo, pérdida de habilidades para actividades básicas que antes realizada (cocinar, ir a la tienda, contestar el teléfono, manejo del dinero, etc.)  Pérdida de control de esfínteres. Polifarmacia.

4/ Cómo  estabas después de dejarlas, si es que las dejaste.

Tratada con dieta alimenticia, suplementos vitamínicos, aceite de coco, extractos de plantas medicinales, actividad física, mental, ocupacional, emocional, desde hace más de 4 años no utiliza ningún fármaco psiquiátrico, ni siquiera insulina para la diabetes, ha mejorado notablemente en su fluidez verbal, ubicación de tiempo y espacio, movilidad, sueño, ha salido del programa de pacientes crónicos de diabéticos y renales, mejor actividad motora, mejoría en la memoria inmediata, prácticamente han desaparecido las alucinaciones y las pesadillas y gritos nocturnos. 

5/ Indicanos que drogas tomabas y en qué momentos. 

Haloperidol, carbomazepina, clozapina, risperidona, memantina, risperdal, clonazepan, sertralina, trazodona, ácido valpróico, En diferentes horarios durante la jornada, desde el desayuno, hasta la hora de ir a dormir, fueron más de 15 años de fármacos psiquiátricos.

6/ Cuéntanos el daño que te produjeron. ¿Tuviste un periodo de abstinencia duro?.

Pérdida del manejo y control de las emociones, puede y ha intentando auto lesionarse, ideas de muerte y suicidio, desinterés por todo, des motivación total, pérdida de análisis de las expresiones de los demás y de ella misma, continua agresividad, depresión, cambios bruscos de humor, permanente expresión del rostro de molestia y tristeza, falta de conciencia y aceptación sobre sus limites por la edad y los daños generados por los fármacos, repetición de palabras, problemas con la memoria inmediata, podría perderse si sale sola a la calle, pérdida de habilidades para cocinar y cuidar de si misma por si sola, pérdida de habilidades para asearse correctamente, en las mañanas y en las noches cambios muy bruscos de humor y desubicación en tiempo y espacio. Deseos por comer a toda hora e irascibilidad si no se le sirve comida a tiempo.

Además y aunque está controlada, quedó con el glaucoma de ángulo estrecho en ambos ojos, la insuficiencia renal y la apnea del sueño central y obstructiva y la diabetes se tiene controlada pero sus cambios de humor bruscos le afectan mucho.

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